Incertidumbre y culpa: venezolanos en el exterior viven el terremoto a la distancia
Mientras miles de personas en Venezuela salían de edificios agrietados, venezolanos radicados en Chile, Colombia y Reino Unido esperaban horas angustiantes para saber si sus familias estaban a salvo.

Tras el terremoto del 24 de junio, las fallas en las telecomunicaciones, los cortes de electricidad y el colapso de las redes sociales dejaron a miles de migrantes venezolanos sin noticias de sus familias durante horas. Así lo describieron migrantes que viven en Chile, Colombia y Reino Unido, quienes hablaron de desesperación, impotencia y miedo mientras no lograban comunicarse.
José Luis Ramírez, radicado en Chile, supo del sismo por un mensaje de un amigo y llamó de inmediato a su madre, en Caracas. Ella le dijo que estaban bien, pero después las comunicaciones se interrumpieron y la espera se volvió angustiante. Ramírez habló también de un sentimiento de culpa por no estar junto a sus padres en ese momento.
Oraana del Valle García Prado, también en Chile, relató que al principio no dimensionó la gravedad, pues en ese país los sismos son frecuentes. Su familia pasó la noche en una avenida por las réplicas, mientras que su hermano durmió en el estacionamiento de su edificio, que no es habitable por las grietas.
El boletín de Acento Venezuela
Cada mañana, lo más importante de Venezuela y de los venezolanos en el mundo. Gratis.
Al suscribirte aceptas la política de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.